Verano del 2.012
Este verano me he dedicado a leer y poco más. He viajado hacia adentro. Ha sido un viaje largo y cargado de emociones y sorpresas a veces buenas, a veces no tan buenas. También ha sido un tiempo de nostalgia, de querer estar más cerca de lo que se está olvidando y comienza a recordarse con una figura que ya es antigua pero permanece intacta, como si el tiempo no hubiese pasado. El viaje en el que se reciclan sueños y se comienza un nuevo camino, consiente de que la decisión no ha sido fácil pero ilumina y trae aire fresco. No importa por qué se ha tomado esta senda ni qué motivo produjo el big bang que la provoca, simplemente se agradece que por fin haya llegado, aunque sea de una manera inesperada.
